ELABORACIÓN DE QUESO MANCHEGO

El queso manchego se elabora a partir de leche cruda de oveja manchega. Esta es obtenida a diario por nuestros productores de la Denominación de Origen Queso Manchego mediante ordeño mecánico.

La leche es mantenida en tanques de refrigeración hasta su recogida diaria, para su posterior elaboración.

La leche es trasladada a la cuba de cuajar donde tiene lugar el proceso de coagulación y corte. Para este proceso la leche es calentada a temperatura constante manteniendo la misma durante 45 minutos.

La cuajada obtenida se somete a cortes sucesivos hasta conseguir pequeños granos similares a los de arroz. A continuación se somete a un desuerado, agitando la misma y aumentando la temperatura con objeto de facilitar la eliminación del suero.

La masa así obtenida se introduce en moldes cilíndricos que disponen de los relieves típicos del Queso Manchego, esto es, en el lateral la “pleita” y en las caras planas del queso la “flor“.

 

 

Para su identificación como queso con denominación de origen, se procede a la colocación de la placa de caseina, el carnet de identidad del queso manchego, en una de las caras planas.

De esta forma queda identificada cada pieza individualmente. Una vez la cuajada está en los moldes, estos se someten a prensado para facilitar la eliminación del suero del interior de la masa. Posterior al “desmoldado”, el queso es sumergido en un baño de agua con sal durante 24 horas aproximadamente.

Para finalizar, los quesos manchegos pasan a la cámara de secado donde perderán humedad para a continuación quedar situados en las cámaras de maduración en condiciones de temperatura y humedad controladas permitiendo la correcta maduración del Queso Manchego.